viernes, 28 de junio de 2019

Clase 9 - De anarquistas, escolanovistas y socialistas





Había escuchado de algunos modelos implementados por anarquistas en España antes de la guerra civil española y la verdad que había quedado bastante encantado. Siempre pienso en las posibilidades de implementar  en el futuro caminos diferentes y como diría Vergara no ser un simple reproductor del mismo modelo que venimos llevando hace tiempo.  Si bien siempre habría que evaluar las posibilidades que nos brinda cada curso, ya que como cada chico es distinto, cada grupo también.  Sería interesante ver las posibilidades de llevar adelante experiencias educativas significativas q puedan dar la posibilidad a los alumnos de que debatan, de que ellos mismos puedan tener su espacio\s  donde pueden aportar al lugar en el que ellos mismos conviven.
 Vergara ponen en relieve la importancia ya sea de los chicos de participar en el sistema educativo como de tener un espacio donde expresarse, no solo reconoce su individualismo, sino que destaca las experiencias sociales, y en estos puntos es donde Barcos más allá de sus diferencias ideológicas, articulará la valoración del individuo y su pertenencia a una sociedad, destacando su importancia.
Entendiendo las dificultades, se podría realizar propuestas en cada materia, y de ser posible articularlas con profesores de otros espacios. Plantearles a los chicos la posibilidad de que ellos mismos armen por grupos parciales, para dárselas a otros grupos del mismo curso, que ellos mismos vean que consideran importante de evaluar y de qué manera, con que métodos. Tratando de esta manera que ellos mismos se involucren más y se sientan parte. Haciendo que reconozca su valor individual, como en el grupo, que todos puedan llegar, cada uno en su medida a comprometerse. De esta manera buscar más propuestas que no solo se trate de cada uno en si sino, de cada uno en función del grupo. Destacando ambos elementos.
Estaría bueno darle un lugar a experiencias similares a las que Pedro Scalibrini (maestro de la escuela de Parana, inspiración de Vergara), les dio a sus alumnos, salir al aire libre, apreciar la naturaleza, explorar,  situaciones muy similares a las de Olga Cossettini en la escuela de rosario, donde los chicos pintaban lo que veía en la naturaleza, exploraban su barrio, dándole un lugar muy importante al arte como medio de expresión, elemento al que la pedagogía anarquistas tomo, así como la ciencia, tomando una perspectiva orientada hacia la estética.

viernes, 7 de junio de 2019

Clase 7 - La escuela como maquina de educar


¿Por qué triunfo la escuela?
 o la modernidad dijo: “Esto es educación”, y la escuela respondió: “Yo me ocupo”

Pablo Pineau

(La escuela como máquina de educar – Pineau, Dussel, Caruso Editorial Paidos. Buenos Aires 2001)

A continuación, se exponen algunas piezas que se fueron ensamblando para generar la escuela, y que dieron lugar a una fusión no exenta de contradicciones que reordeno el campo pedagógico e impuso nuevas reglas de juego.
Homología entre la escolarización y otros procesos educativos: La escuela se impuso mediante complejas operaciones de negociación y oposición con las otras formas educativas presentes. Su triunfo implico la adopción de pautas de escolarización por ciertas prácticas pedagógicas previas o contemporáneas, volviéndose así sinónimo de educación y subordinando al resto de las practicas educativas.
Matriz eclesiástica: El espacio educativo se construyo a partir de su cerrazón y separación tajante del espacio exterior (mundano). Allí se conserva algo positivo de los ataques del exterior negativo.  Se le sumo a la función de conservación de los saberes la obligación de expandirlos y difundirlos. La escuela hereda del monasterio la condición de “espacio educativo total”, por ende, la totalidad de los hechos que suceden allí son, al menos potencialmente, educativos.
Regulación artificial: La regulación de las tareas dentro de la escuela responde a criterios propios iguales al resto de las escuelas, que con otras practicas sociales que se desarrollen en su entorno. Las normas (disciplinarias, trato con otros) responden a criterios propios que muchas veces entran en fricción con las normas externas
Uso especifico del espacio y el tiempo: La escuela diferencia muy marcadamente los espacios destinados al trabajo y al juego, a los docentes y a los alumnos, y define ciertos momentos, días y épocas como mas aptos para la enseñanza, los dosifica en el tiempo y les señala ritmos y alternancias.  Su tratamiento está en función de la pedagogía que la institución asuma y del modelo en que pretenda encuadrarse.
Pertenencia a un sistema mayor: Cada escuela en particular no puede justificarse ni funcionar en forma aislada respecto del sistema educativo. Parte de las regulaciones provienen desde afuera, pero también desde adentro del sistema. Las escuelas se ordenan en forma horizontal y vertical, tanto por niveles, como por distintas y variadas jerarquizaciones, dando lugar a operaciones de competencia, subordinación, negociación, etc.
Fenómeno colectivo: La construcción del poder moderno implico la construcción de saberes que permitieran coaccionar sobre el colectivo sin anular la actuación sobre cada uno de los individuos en particular. Rinde mas un maestro que trabaja al mismo tiempo con un grupo de alumnos que aquel que lo hace de a uno por vez; esta realidad colectiva aporta elementos para estimular practicas educativas solo posibles en estos contextos.
Constitución del campo pedagógico y su reducción a lo escolar: Se diferencia las formas de saber, de las formas de aprender, constituyendo a la idea de un “método” de enseñar, diferente del “método” de saber. Volviéndose el “cómo enseñar” en el objeto de una nueva disciplina, la pedagogía. Mas adelante el campo pedagógico se redujo a lo escolar, para a mediados del siglo XX ser limitado a lo curricular. La lógica de reducción y subordinación implico el triunfo de la “racionalidad técnica” moderna aplicada a la problemática educativa.
Formación de un cuerpo especialista dotados de tecnologías especificas:  junto a la constitución del punto anterior esta la de los sujetos donde estos debían encarnarse; los docentes, y posteriormente algunos de estos saberes lo harían en los técnicos. Este monopolio de los saberes específicos para comprender, controlar y disciplinar a los alumnos le otorgó identidad a los maestros y les permitió diferenciarse de otras figuras sociales con las que se fundía en épocas anteriores. Dichos sujetos deben ser moldeados en instituciones específicas, fundadas dentro de los sistemas educativos.
El docente como ejemplo de conducta:  El docente debe ser un ejemplo de conducta a seguir por sus alumnos. Adopto funciones de redención de sus alumnos, bajo la lógica del podes pastoral. Por lo que el maestro debía ser un modelo aun fuera de la escuela, perdiendo su vida privada, volviéndose publica quedando expuesto a sanciones laborales. Junto con esto se presentan condiciones laborales deficientes y retribuciones “superiores” no materiales. Esto condujo a la feminización de esta profesión.
Sus acciones tenían un peso importante, debían ser modelos aun afuera de la escuela, convirtiéndose en figuras públicas y expuestos a sanciones laborales. Esto trajo aparejado condiciones de trabajo deficientes y retribuciones “superiores” no materiales, conduciendo esta “vocación forzada” a su feminización de la profesión.
Especial definición de la infancia: En la modernidad comenzó el proceso de diferenciación por edades, y el segmento “infancia” comenzó a ser vista negativamente, como un ser “incompleto” respecto del adulto. Se construye el sujeto pedagógico, el “alumno”, volviéndose sinónimo de infante normal, y la totalidad de su vida fue escolarizada. Educar fue completar al niño para volverlo adulto.
Establecimiento de una relación inmodificablemente asimétrica entre docente y alumno: El docente se presenta como portador de lo que no porta el alumno, y el alumno no es comprendido nunca como un “igual” o “futuro igual” del docente. La desigualdad es la única relación posible entre los sujetos, estimulando la construcción de mecanismos de control y continua degradación hacia el subordinado. 
Generación de dispositivos específicos disciplinarios: La escuela fue muy efectiva en la construcción de dispositivos de producción de los “cuerpos dóciles” (hacer dócil al alumno) en los sujetos que se le encomendaba. Vale destacar la institucionalización de la escuela obligatoria en tanto mecanismo de control social.
Currículo y practicas universales y uniformes: Según algunos estudios es mas sorprendente la uniformidad y universalidad (tipo de materias enseñadas, tiempo dedicado a las mismas, correlación, etc.) que las diferencias entre distintos currículos nacionales. Planteos similares se puede hacer respecto de las practicas escolares concretas (ubicación del aula, uso del pizarrón, etc.), a los objetos utilizados y a los géneros discursivos (planteos de problemas matemáticos, textos escolares, etc.).
Ordenamiento de los contenidos: La escuela recorta, selecciona y ordena los saberes que considera que debe impartir por medio del proceso de elaboración y concreción del currículo prescripto. El currículo (su formación) es un espacio de lucha y negociación de tendencias contradictorias entre diferentes actores sociales.
Descontextualización del contenido académico y creación del contenido escolar: La escuela genera su currículo descontextualizando los saberes de su universo de producción y aplicación. Adapta el conocimiento a enseñar a este fin.  Este nuevo saber se llama “el saber escolar”. Estas prácticas de transmisión se encuentran íntimamente articuladas al funcionamiento disciplinario.
Creación de sistemas de acreditación, sanción y evaluación escolar: El capital institucionalizado acredita la tenencia de un cumulo de conocimientos por medio de la obtención del diploma o titulo de egresado. El sistema escolar monopoliza este capital cultural institucionalizado, convirtiéndolo en un clasificador social.  A su vez la escuela tiene en su interior su propio sistema de clasificación con sanciones positivas y negativas propias, que tienen implicancia dentro como fuera de ella.
Generación de una oferta y demanda impresa especifica: La escuela implico la creación de nuevos materiales escritos, con características especiales como la clasificación según su grado de didactismo o adaptación al alumno, al curriculm, etc. Considerados un genero menor, llevo a que su circulación se restringiera al ámbito educativo y a que se le de un tratamiento continuo de tópicos escolares, provocando su retroalimentación cuasi endogámica.

Los elementos mencionados permiten al autor plantear que la escuela no es un fenómeno que resulta de la evolución lógica y natural de la educación, sino que es el resultado de rupturas y acomodaciones en su camino. Pero puede considerarse punto culmine de la educación entendida como empresa moderna, en tanto proceso sobre el que se apoya su naturalización.
El ilustrado siglo XVIII avanzo en la construcción de la escuela como forma educativa moderna por excelencia. Comprendido a la educación como el fenómeno esencialmente humano del cambio social y de los procesos de superación o progreso individual y colectivo, y reafirmo a la infancia como el periodo etario educativo por antonomasia.  
Tras la finalización del siglo XIX la comprensión de la escuela como mejor forma educativa fue avalada, por distintas causas, por la totalidad de los grupos sociales. Destacamos tres discursos principales: el liberalismo, el positivismo, y el aula tradicional.
El liberalismo plantea la constitución de sujetos libres por medio de las practicas educativas como condición de existencia del mercado y de la ciudadanía como ejercicio de sus derechos. La formación del ciudadano como sujeto portador de derechos y obligaciones a partir de la delegación de su soberanía. La educación se vuelve un derecho incuestionable de los individuos que la sociedad debe garantizar, y a la vez es una obligación de los ciudadanos para con la sociedad.
El liberalismo aporto la comprensión de la educación como la “carrera abierta al talento”, convirtiéndose en un camino de ascenso social y de legitimación de las desigualdades, en una tensión entre la igualdad de oportunidades y la meritocracia que ordena sus prácticas. Por último, el liberalismo marco el caminito de construcción de las naciones y el sentimiento de adscripción a ellas.
El positivismo aporto la comprensión de la escuela como la institución evolutivamente superior de difusión de la (única) cultura de vida como instancia de disciplinamiento social que permitiera el desarrollo y el progreso ordenado de la humanidad.  
El positivismo establecido la cientificidad como el único criterio de validación pedagógica, toda propuesta educativa debía (para ser considerada correcta) demostrar que era científica. Este cientificismo trajo como consecuencia la búsqueda de un método pedagógico universal que sea aplicable en todos los casos, delimitando a aquellos alumnos que presenten problemas como defectuosos. Otra consecuencia fue la pelea por un curriculum científico, cuyos triunfos fueron escasos y variados. Paradójicamente esta búsqueda curricular dio lugar a la repetición y no a la investigación como instancia pedagógica.
 El aula tradicional ordeno las practicas cotidianas (apoyada en el triunfo del método simultaneo) otorgando al docente un lugar privilegiado en el proceso pedagógico de forma que el aprendizaje queda fundido en la enseñanza.  Nuevamente quien no encaje se lo considera fallado. A su vez se privilegiaron los procesos intelectuales de todo tipo con sede en cuerpos indóciles a ser controlados y moldeados.
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX el énfasis estuvo puesto en la generación de una validación académica y teórica del modelo. Durkheim define a la Educación despegándola de cualquier definición transcendental y la limita a la esfera social: la moral es la moral social. Determina tajantemente el lugar del educador (adultos) y del educando (quien no esté maduro para la vida social). Para el la educación es un proceso de “completitud” del infante, entendido este como sujeto inacabado. Compara a las generaciones venideras con tablas rasas que deben ser rápidamente labradas, ya que son egoístas y asociales, por lo que hay que inculcarles una vida moral y social.
También refuerza la idea de represión/liberación mediante la inscripción social de la educación.
Fuera de la definición de educación, Durkheim naturaliza a la escuela al volverla heredera de la “evolución pedagógica” previa, negando su historia (la serie de rupturas que significo su conformación). Finalmente afirma que tiene que estar bajo el control estatal.
La fortaleza de la definición de Durkheim se basa en que fue capaz de lograr la definición moderna de educación que condenso y potencio como ninguna otra la concepción moderna de educación.
Pablo Pineau nos propone para finalizar pensar a la escuela no como un fenómeno natural evolutivo, sino histórico y contradictorio, como una de las tanta, y no la única, opción posible.