Que paso en la educación
Argentina.
Breve historia desde la conquista hasta el presente
(Puiggros Adriana;
Editorial Galerna. Buenos Aires. 2003)
Cultura y Educación
en la Colonia
Desde principios
de la conquista hasta la independencia se pueden vislumbrar tres grandes etapas
en lo relativo a la educación.
1-Desde el arribo
de los colonizadores hasta el Concilio de Trento (1545)
Teniendo como eje
la educación mediante cedula real se ordena la construcción de casa donde los
sacerdotes pueden enseñar a leer y escribir y la doctrina cristiana.
Las órdenes religiosas
encaraban una tarea inédita: proporcionar una educación masiva y homogeneizadora,
que resulto ser la experiencia precursora del sistema educativo moderno.
2-Desdse el
Concilio de Trento (1545) hasta la expulsión de los jesuitas (1767).
Esta segunda
etapa estuvo marcada por la decisión de imponer la doctrina cristiana a gran
escala, a la vez que lograr la domesticación de los indios como mano de obra.
En 1572 mediante
cedula real se estableció que los gobernadores debían nombrar maestros en todos
los pueblos de su jurisdicción.
Los únicos establecimientos
que proporcionaban educación publica fueron los ayuntamientos. Las escuelas
para el pueblo enseñaban las primeras letras y evangelizaban, en tanto las
universidades transmitían los saberes cultos.
En las universidades se formaban los dirigentes políticos y religiosos.
3-Desde la
expulsión de los jesuitas (1767) hasta la independencia.
Los borbones (asumen
al reinado desde el 1700) temían una sublevación en Hispanoamérica, realizaron
una serie de reformas en la estructura política colonial.
Con las reformas las
escuelas elementales sufrieron cambios, se multiplicaron distintos tipos de establecimientos,
aunque solamente para varones. Las instituciones educativas estaban
constituidas por Escuelas pías (gratuitas y elementales, dependientes de las parroquias,
dirigida a la población indígena y mestiza ), Escuelas de los conventos (una
enseñanza más avanzada que los preparaba para ingresar a la universidad),
Escuelas de los ayuntamientos (dirigida a la población pobre de los poblados y
ayuntamientos), Escuelas del rey (antiguas escuelas de los jesuitas, que ahora
eran costeadas por los cabildos y los padres), Escuelas particulares y
Universidades
La educación había
seguido un desarrollo desigual entre las regiones y sectores sociales, étnicos culturales
y lingüísticos. La expulsión de los jesuitas (1767) había dejado un vacío de
educadores. La población indígena rara vez combinaba su forma tradicional de
educar con la que aplicaban los clérigos y maestros laicos.
La formación del
sujeto independiente
A fines del siglo
XVIII Los Hispanoamericanos habían comenzado a visualizarse como sujetos
independientes. El virreinato se venia abajo. En Latinoamérica muchos concebían
la independencia de España, pero no aceptaban el desafío de construir una nueva
sociedad por caminos autónomos.
Belgrano, durante
su campaña militar se le encomendó la creación de cuatro escuelas, para las
cuales redacto un Reglamento para las Escuelas del Norte. En este se determinaba
que los establecimientos debían ser estatales y administrados por los
ayuntamientos, y en su entrada debía fijarse las armas de la soberana Asamblea
Nacional Constituyente de 1813 (de enorme significado, ya que separaba a las
escuelas del naciente Estado, de las parroquiales). Belgrano entendía que la educación
pública era condición para tener una sociedad independiente, así que dejo claro
en el reglamento que en la enseñanza el espíritu nacional prevalecería sobre lo
extranjero. También se detallaban calendario y horarios, actividades,
contenidos y días de asueto. Se limitaba el autoritarismo pedagógico colonial. El
modelo disciplinario era mas avanzado que el colonial. Este documento marca una
transición entre la modalidad educativa colonial, con su valores y rituales, y
una educación independiente y progresista.
Durante la
primera mitad el siglo XIX se puede distinguir las siguientes corrientes pedagógicas
liberales:
*Una pedagogía liberal
radicalizada: sostenía la educación del pueblo como base de un sistema
educativo progresista para naciones libres. Esa pedagogía era antirracista, democrática
en los métodos de enseñanza y disciplina e inclinada hacia el laicismo y el
anticlericalismo.
*Una educación federalista
popular con elementos liberales: Quisieron desarrollar una educación moderna apoyándose
en la participación de la sociedad civil en la cultura de los pueblos.
Imaginaban una pedagogía federalista popular que adoptara el sistema educativo
liberal moderno.
*La pedagogía de
la generación liberal de 1837: partía de la exclusión de los indios y la descalificación
de toda expresión cultural popular. Rechazaba la herencia hispánica y propugnaba
la europeización de la cultura y la adopción del modelo educativo
norteamericano. Al mismo tiempo proponía un sistema de educación publica
escolarizado que abarcaba a toda la población y que se fundaba en los criterios
pedagógicos más democráticos de la época.
*La pedagogía liberal
oligárquica: Querían modernizar el sistema, importando la estructura y la ideología
mas elitista de la experiencia educativa francesa.
*La pedagogía tradicionalista
colonial antiindependentista: defendía la educación colonial-clerical y
rechazaba la educación de los indios y los mestizos.
El culto católico
se combinó con el culto a los símbolos de la patria. La estructura del vínculo pedagógico
siguió el modelo de la evangelización, se les exigía plena fe a lo enseñado en
la escuela, y se descalificaba los conocimientos adquiridos fuera de ella, sin explicación
alguna.
En 1813 la
Asamblea Constituyente abole los castigos corporales en establecimientos educativos
En los principios
de la independencia la concepción democrática y popular se encuentra aceptada,
pero no todos aprueban la modernización educativa. Los tradicionalistas sostenían
la estructura educativa colonial y los liberales adoptaron la idea de construir
un sistema educativo estatal. Pero comenzaron a diferenciar entre las creencias
religiosas y la adhesión al poder de esta que le otorgaba primacía sobre el
Estado. Para eso desarrollaron la instrucción pública, e implementaron la
obligatoriedad y gratuidad.
En síntesis, teníamos
a los caudillos progresistas, quienes combinaron federalismo, primacía de del
Estado, religiosidad y participación popular, otorgando poder a las juntas
protectoras y adoptando métodos modernos, contenidos científico, y ciertas dos
de libertad ideológica. Por otra parte, los caudillos conservadores pretendían quitar
al Estado la responsabilidad en el financiamiento, otorgar el papel de policía al
gobierno en materia ideológica, restar poder a las juntas e incluir contenidos
conservadores católicos y métodos tradicionales.
El gobernador de
Santa Fe en 1818 Estanislao López sostenía que era necesario que la educación fuera
gratuita para la gente de escasos recursos, que el Cabildo estableciera un
sistema de becas y que los padres fueran obligados a mandar a sus hijos a la
escuela. He ahí un antecedente de la ley 1.420.
López fue
avanzado al concebir la Instrucción como un problema de orden público,
diferenciada de las cuestiones eclesiásticas y de la educación familiar.
En 1821 dicto una
reglamentación en la que recomendaba puntualidad en el pago de los salarios
docentes, establecía una inspección de la obligatoriedad escolar, otorgaba al
regidor (trabajador publico) de policía la función de inspección del
funcionamiento de las escuelas. El ayuntamiento debía hacer estadísticas y
repartir útiles escolares, cartillas y cantones. Los contenidos también fueron
materia del interés estatal.
Las juntas
protectoras de Escuelas apoyaban la labor de las escuelas y difundían la educación
moderna. Los vecinos mas destacados de las poblaciones del interior eran
convocados a hacerse responsables de la recaudación de impuestos para el
sostenimiento, la administración de los fondos y la atención a los niños
pobres.
Una de las
experiencias mas avanzadas fue la del gobernador de Córdoba Juan Bautista
Bustos, que en 1822 creo una Junta Protectora de Escuelas que consiguió que los
jueces y curas obligaran a los vecinos a invertir en la construcción de nuevas
escuelas ciento cincuenta pesos cada uno. También Bustos impuso un impuesto
para la educación. Con estos creo un fondo permanente para el mismo rubro, lo
cual fue otra medida precursora de la ley 1.420: fondo permanente escolar, con rendición y publicidad de los gastos realizados.
El modelo más avanzado fue durante
la gobernación de Justo José de Urquiza que consolido el sistema de educación publico
entrerriano. Impulso la educación primaria publica y privada y la formación de
comisiones inspectoras y comisiones protectoras de las escuelas en toda la
provincia. Estuvieron encargados de controlar el funcionamiento de la obligatoriedad
escolar y de los establecimientos y de recaudar fondos para construir edificios
y solventar la educación de los pobres. Respetaba las inclinaciones naturales
del niño, eliminaba los castigos corporales y establecía requisitos que
apuntaban a un perfil marcadamente profesional del maestro. Describía los
registros escolares, fijaba la edad de escolaridad obligatoria, establecía la duración
de las jornadas escolares haciendo de este la organización de un sistema
moderno
Definía como función de la
escuela la de moderar el carácter futuro del hombre. Abolía los premios. Establecía
las condiciones para la designación y las obligaciones de los docentes, que debían
ser católicos, tener buenas costumbres y carácter e instrucción suficiente.